El héroe
- Myosotis Rowan
- 16 may 2016
- 2 Min. de lectura

Siempre da reparo poner a un considerado grande de nuestro Siglo de Oro en "Lecturas no recomendadas", pero es que no hago más que dar gracias porque este librillo no llegue a las cincuenta y cinco páginas y ya temo comenzar "El discreto", mucho más extenso y me temo que igual de enojoso. "El héroe" no es sólo una utopía inalcanzable, pues para llegar a ser el héroe reflejado por Gracián, no habría que ser hombre, ni semidiós siquiera, sino dios con todas las letras, pues ninguna persona puede llegar a albergar en sí misma tales gracias y bondades como las expuestas en esta obra. Por otro lado, no sólo la prosa es árida y por lo tanto difícil de seguir sin que la mente se vaya a otros problemas más mundanos y cotidianos, sino que hay que tener una cultura bastante profunda sobre personajes griegos, romanos y renacentistas entre muchos otros, ya que Gracián habla de ellos como si fueran sus primos y no da más detalles de apellidos o a quién se refiere exactamente. Lo único bueno que saco de la obra son dos cosas: algunas frases subrayadas y el darme cuenta lo inculta que soy y tratar de dejar de serlo. Sinopsis: La primera obra publicada por Gracián fue "El héroe"; el primero de una serie de tres tratados sobre el cortesano perfecto del siglo XVII. Publicado en Huesca gracias al mecenazgo de Lastanosa, probablemente en 1637, porque no se conserva ningún ejemplar de la edición príncipe, "El héroe" está dedicado al rey Felipe IV, arquetipo del héroe de Gracián: político y cortesano, audaz y sagaz, prudente y belicoso. La erudición e ingenio del autor han encontrado inspiración en las lecturas de Homero, Aristóteles, Castiglione, Maquiavelo,, Mateo Peregrini, etc.