El cuajarón
- Myosotis Rowan
- 24 may 2016
- 2 Min. de lectura

Hay libros creados para hacer soñar, otros para enamorar, otros para aterrorizar, la mayoría, por no decir todos, para pensar. Y hay algunos que están hechos para asquear. "El cuajarón" es de estos últimos. He leído en una crítica perdida en internet que es una historia taurina. Y habla del mundo del toro y del galguero visto desde el punto de vista, desde los sueños de sus protagonistas, todos nacidos y relacionados con estos mundos de peleas de gallos, de ganadería y de tauromaquia. Sin embargo, yo califico la historia como antitaurina, antigalguera y anti peleas de gallos por el horror que reflejan sus páginas, muy parecidas por su crudeza a aquéllas otras escritas por Delibes en sus "Santos inocentes", reflejando la miseria y degradación de los caciques de los señoritos andaluces y consiguiendo ser espejo fiel de su comportamiento brutal con lso animales, extendido más allá del ruedo, hasta sus pobres vidas vacías y violentas, descargando toda su furia en su entorno y los que les rodean. Requena, al que se le tacha de taurino por el amor a este espectáculo (cosa que me extraña al haber escrito un libro como éste), refleja en su obra cómo la tortura del animal pervierte el alma del joven hasta convertirlo en un auténtico monstruo capaz de las mayores atrocidades, imaginadas o no. Un libro que parece profecía en uno de sus hechos a lo acaecido hace poco tiempo a otro famoso torero auqneu en circunstancias algo distintas. Sinopsis: "El cuajarón", Premio Nadal 1971, El protagonista es un novillero aspirante a matador, que salta del campo a la ciudad con toda su carga de angustias y desventuras. La obra, aún cuando no sea una novela propiamente taurina, constituye una espléndida sátira de ese mundillo de los toros que logra evitar ágilmente los tópicos al uso para así dejarlos más en evidencia. La trama argumental discurre alternativamente, a ritmo quebrado, perfectamente acorde con la pesadilla que Goyo, el protagonista, está soñando, en la difícil convivencia del sueño y el desengaño, en la extraña cercanía de lo que es verdad y de lo que sólo fue posible. Sin embargo, la novela posee una unidad esencial, perfectamente arropada en una gran fuerza del lenguaje, entre el aguafuerte de aire andaluz y las situaciones de matizada poesía.