-Se cortan los 105 gramos de salmón fresco en porciones de 2’5 x 10 centímetros. Si fueran trozos más grandes tardaría más en secarse.
-Introducir el pescado en 500 gramos de agua mezclados con 100 gramos de sal y 100 gramos de azúcar, y dejarlo reposar media hora. Después se seca bien con papel de cocina absorbente.
-A continuación se coloca el pescado sobre una rejilla, dejando espacio entre cada porción para que circule el aire, y ésta sobre una bandeja para que recoja el líquido que pueda desprender y se deja secar en el frigorífico durante dos o tres meses.