Guiso de lentejas
- Myosotis Rowan
- 15 jul 2017
- 2 Min. de lectura
Foto y receta de la página Lentejas
Ingredientes: - 250 gramos de lentejas - Un buen chorizo para guisar - Un tomate maduro - Un pimiento verde grande - Una buena cebolla - Una cabeza de ajos - Una hoja de laurel - Una pastilla de caldo de pollo concentrado - Una cucharada de pimentón dulce - Aceite de oliva virgen - Una zanahoria (Opcional) - Una patata (Opcional)
Preparación: - Lavar bajo el grifo el tomate, el pimiento, la cebolla, la cabeza de ajos, el laurel y el chorizo, al que le haremos unos pequeños cortes para que suelte su grasa, y los echamos todos en la olla. Si queremos añadirle una patata y/o una zanahoria, las vamos a lavar y pelar previamente. Después añadimos una pastilla de caldo de pollo concentrado, el pimentón dulce y un chorrito de aceite de oliva. Cubrimos todos los ingredientes con agua y ponemos a fuego fuerte. - Mientras el agua va tomando temperatura vamos a lavar las lentejas bajo el grifo, para quitarles la suciedad que pudiera tener, y revisamos que no tengan ninguna impureza entre ellas. Emplear lentejas pardinas, de las pequeñas, porque además de muy sabrosas tienen la ventaja que no pierden la piel durante la cocción, por lo que quedan enteras al final de la elaboración, pero puedes emplear las del tipo que más te gusten. - Dejamos que el agua de la olla comience a hervir, bajamos entonces la intensidad del fuego hasta dejarlo en intensidad media y lo mantenemos así durante unos 40-45 minutos, para que todos los ingredientes suelten todo su sabor. Cuando veamos que el tomate y el pimiento se han ablandando bien, dejamos la olla a fuego lento y vamos a sacar todos los ingredientes de la misma, salvo el chorizo, y los apartamos. Lo normal es desecha estas verduras, el tomate, el pimiento, los ajos y la cebolla, pero hay quien los tritura y los añade a la olla. - Es el momento de echar las lentejas en la olla, taparla y dejarla durante otros 25-30 minutos a fuego lento, para que se cocinen bien las lentejas y queden blandas. Pasado ese tiempo vamos a probarlas para ver si están bien hechas, de forma que no queden duras ni tampoco se nos pasen. Si vemos que están en su punto, las retiramos del fuego y ya las podemos servir o dejarlas para comerlas más tarde, calentándolas previamente, claro está. - Si durante la cocción comprobamos que las lentejas necesitan algo más de agua, le añadiremos la necesaria para que no se nos queden secas y se peguen. Y si nos quedan con demasiado caldo, podemos dejarlas más tiempo a fuego lento para que se consuma poco a poco.