En caso de utilizar bacalao seco, ya sabéis que tenéis que dejarlo en agua durante aproximadamente 48 horas y cambiando el agua cada 8. En época fría se puede tener fuera del frigo, pero en verano mejor dentro de la nevera.
Pelamos y cortamos la patata en cubos grandes. Introducimos en una olla amplia y cubrimos con agua fría. Añadimos la cebolla en juliana y los guisantes (congelados frescos). En caso de utilizar guisantes de bote, los ponéis al final de la cocción solo para que se calienten. Salamos y ponemos al fuego.
Dejamos que cueza el conjunto hasta que las patatas estén cocidas pero todavía ofrezcan un poco de resistencia al pincharlas, lo que tardará más o menos unos 8 minutos. Todo esto depende del tamaño y de la calidad de las mismas. Así que es aconsejable controlar la cocción pinchando con un palillo, por ejemplo.
Añadimos los lomos de bacalao y dejamos que cuece el conjunto unos 5 minutos más. No es conveniente revolver la preparación, cuanto menos lo movamos mejor.
Pasado este tiempo, escurrimos el agua de la cocción y servimos el pescado bien caliente, regado con aceite de oliva virgen extra.