Ninguno de los libros de este mundo te aportará la felicidad, pero secretamente te devuelven a ti mismo. Hermann Hesse
Buscar
Rojo y negro
Myosotis Rowan
24 ago 2017
2 Min. de lectura
Hace años, cuando yo tenía unos 20 o como mucho 22 años, una amiga mía me regaló este libro en español. No lo terminé de leer y a día de hoy no sé ni dónde lo he metido.
Aprovechando que tengo que leer en francés porque tengo el examen de recuperación ya el mes que viene, decidí comprármelo en francés, preguntándome cuando lo encontré, por qué no me lo habría leído en su momento cuando lo tenía en español. De hecho, lo único que tenía eran vagos recuerdos de su lectura.
Pues bien, acabo de entenderlo. Es, simple y llanamente, infumable.
Y puede parecer una herejía que diga esto, pero hoy, algo menos de veinte años más tarde, es que no entiendo cómo esta obra se ha tenido en tan alta estima.
Debo decir que el estilo es impecable, que tiene una calidad insuperable, pero que a veces esto no es suficiente. Es un tostón con todas las letras, da igual lo clásico que sea. No lo recomiendo.
Algo de lo que sí recordaba, es que los personajes eran complicadísimos, hoy en día diría que son profundos, que tienen una psicología pocas veces alcanzadas en el mundo literario o, digamos mejor, que sólo alcanzada por los mejores. Pero es que si no tuviera psicología, entonces podríamos estar hablando de una obra donde explicara el crecimiento y movimiento de los girasoles en consonancia con el universo.Por otro lado (Spoiler).... se me han revuelto las tripas por cómo Stendhal justifica un maltrato machista. Es decir (Spoiler, Spoiler, Spoiler Spoiler), a mí mi antiguo amante me dispara dos veces y encima no sólo no lo denuncio, sino que lo perdono, sigo enamorada de él, intento moverme por todos los medios posibles para que le perdonen la vida, no me presento a juicio para que su imagen no quede más dañada, imploro, rezo por su alma y lo visito dos veces al día en la prisión para lanzarme a sus brazos... tócate los ovarios, Stendhal.
Así que, sí, hoy podéis tacharme de hereje, pero no pongo este clásico en lecturas recomendadas ni aunque me paguen por hacerlo... (bueno, si alguien me paga lo suficiente como para montar mi propio negocio, lo mismo me lo pienso XD).
Sinopsis:
Tras treinta años de trabajo frenético, Stendhal podía permitirse el lujo de improvisar; sabía pintar con un primer trazo, de una sola pincelada. Creó lentamente esa forma de prosa rápida que era un reflejo de él mismo: su estilo, el más perfecto, se convirtió en su voz natural. La originalidad no era más que la meta que se propuso: estaba en él mismo...
La venganza imaginaria, ese sueño de compensación que sucede al dolor del fracaso y que marca la convalecencia, es la excitación más fuerte de la imaginación creativa. Y es bajo este aspecto de revancha imaginaria donde se percibe la transposición de Stendhal en Julien, la belleza de Julien, su finura. Los recuerdos particulares guardan su eco secreto y angustioso porque son colocados entre los entusiasmos de la revancha imaginaria.