Buscar
El señor Ibrahim y las flores del Corán
- Myosotis Rowan
- 3 sept 2018
- 2 Min. de lectura

El día que Pako Mulero se presentó con este librillo bajo el brazo diciendo que se lo había encontrado cerca del contenedor de basura y me lo traía, la sonrisa se dibujó en mi cara. Una sonrisa que no me ha abandonado durante toda la lectura, con alguna que otra carcajada... y, sin embargo, como una vez dijo mi padre, no hay nada más duro que empezar una historia y continuarla con cierto toque de humor para luego helarte con la dureza de lo que cuenta.
"El señor Ibrahim y las flores del Corán" es una historia sencilla, encantadora, durísima y emotiva, descrita con humor.
La sencillez de vivir la vida se plasma en la filosofía de Ibrahim, e incluso para mí ha resultado una enseñanza, pues no puedo estar más de acuerdo con que el "Carpe Diem" que todo el mundo toma como vivir al vida a tope, muy al contrario de su sentido original, que significaba no dejar que la imaginación piense ni mejor ni peor del futuro, pues el presente es lo único que tenemos, cambia drásticamente ante la filosofía de Ibrahim: beber la vida sorbo a sorbo, en el presente. No matarse por vivir, sino vivir viviendo, no perdiendo detalle de lo que pasa alrededor y disfrutando del tiempo. Algo que puede parecer lógico, pero que en nuestro día a día no llevamos a cabo, siempre con prisas por llegar a algún lado, siempre con las ansias por avanzar, por tener más, por avaricia...
Y, por supuesto, destacar la pericia de la pluma de Éric-Emmanuel Schmitt, que en menos de 80 páginas consigue una historia de una intensidad tan sutil, que dota a sus personajes de un alma tan profunda, que el lector no podrá por menos que emocionarse con sus peripecias.
Sinopsis:
París, año 1960.
Por refugiarse de una familia sin amor, Momo, un chico judío de catorce años, se hace amigo de un viejo especiero árabe de la calle Bleue.
Pero nada es lo que parece: el señor Ibrahim no es árabe, la calle Bleue no es azul y la vida ordinaria puede que, después de todo, no sea tan ordinaria...